Mensaje de Pascua de Resurrección de parte de la Obispa Elaine | jueves, 14 de abril de 2022

“La muerte ha sido devorada por la victoria.
¿Dónde está, oh muerte, tu victoria?
¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón?”
                                                         1 Corintios 15:54b-55

Amados en Dios,

Este es un pasaje bíblico muy fuerte. Hemos estado en la sombra de la muerte.

Sentimos el aguijón.
En la sala de urgencias hospitalarias
En las calles devastadas por la guerra
Mientras vemos a nuestros vecinos como acechan a los que  están corriendo
En la estación del metro donde muchos son afectados por el humo
Y también al ver como la tormenta, las inundaciones y los incendios forestales arrebatan todo a los inocentes.

Las sombras de la muerte (tristeza, miedo, ira, desesperación) oscurecen nuestros días. ¿Cómo podemos cantar “Aleluya” cuando la muerte está tan cerca para nosotros como en tu teléfono y la televisión?

En la mañana de Pascua, miraré hacia el este. El sol saldrá, hará retroceder las sombras y derramará su cálida luz sobre la tierra. Pero, ¿qué pasa con las sombras en nuestros corazones que acechan nuestro espíritu? El sol no las ahuyenta simplemente.

En la Biblia, caminamos con Jesús de Nazaret, vemos cuando El se encuentra con todo tipo de personas. Escuchamos mientras habla de la realidad de sus vidas, y aprendemos que Jesús también nos conoce, nos reconoce, comparte nuestras luchas, pecados y tristezas. Y como conociéndonos por dentro y por fuera, Jesús nos ama. ¡Eso es como el amanecer!

Pero es fácil vagar en las sombras y olvidarnos de que Jesús nos ama. Pero, en la fe, nos amamos unos a otros, de diferentes maneras, que nos recuerdan el amor de Jesús. Y nos esforzamos por amar a las personas que no conocen el amor de Dios, como Jesús nos ama y como nosotros nos amamos unos a otros. El amor es cómo la esperanza, se eleva como el sol. El amor alivia el aguijón de la muerte. El amor es la luz espiritual que no se puede apagar, que tiene el poder de salvarnos al final de nuestro caminar.

Por lo tanto, mis amados amigos, “estén firmes y constantes, sobresaliendo siempre en la obra del Señor, porque ustedes saben que en el Señor su trabajo no es en vano”.

¡Cristo ha resucitado! El amor nunca termina, en Semana Santa y en las noches más largas y oscuras.

Aleluya!

Obispa Elaine JW Stanovsky


Translated and adapted by: Rev. Cruz Edwin Santos, Director of Hispanic/Latinx Ministry

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